No centrifuga
Suele deberse a un filtro de desagüe obstruido, a la carga mal repartida, a escobillas del motor gastadas o a un fallo del módulo de control.
Una lavadora que no centrifuga, no desagua o pierde agua se suele poder reparar en una sola visita. Revisamos bomba de desagüe, motor, escobillas, rodamientos, cierre de puerta, electroválvulas y placa electrónica.
Elige la marca de tu lavadora:
Suele deberse a un filtro de desagüe obstruido, a la carga mal repartida, a escobillas del motor gastadas o a un fallo del módulo de control.
Lo más habitual es el filtro de la bomba lleno de restos (monedas, horquillas, pelusa) o la propia bomba de desagüe averiada.
Puede venir del fuelle o goma de la puerta, de un manguito suelto, del dosificador o de la bomba. Conviene cortar el agua hasta que la revisemos.
El ruido fuerte y metálico suele indicar rodamientos desgastados o amortiguadores en mal estado.
Normalmente es la resistencia o la sonda de temperatura (NTC). La ropa sale fría y los programas tardan más.
Suele ser el blocapuertas (cierre electromagnético) o la maneta. No fuerces la puerta: puede romperse el cierre.